Tal como publica el Acta Otorrinolaringológica Española, los investigadores realizaron un estudio prospectivo en 102 pacientes con ON, para analizar la correlación entre la escala de evaluación de los síntomas de obstrucción nasal (NOSE), la escala visual análoga (EVA) y la rinomanometría anterior activa y su efectividad a la hora de evaluar el éxito terapéutico.

Hugo Lara-Sánchez, autor principal del estudio, y su equipo hallaron que la mejoría de la ON tras un tratamiento quirúrgico por septoplastia, turbinoplastia o septoturbinoplastia, era evaluada más positivamente si la herramienta de medición era la rinomanometría anterior activa.

Por el contrario, señalan, “el tratamiento médico mejora el flujo nasal medido con la rinomanometría anterior activa, pero sin significación estadística”. Así mismo, al medir la correlación entre la rinomanometría anterior activa y las escalas NOSE y EVA, se describió una correlación positiva entre estas últimas.

Por todo ello, los científicos concluyeron que los pacientes quirúrgicamente tratados por obstrucción nasal presentan mejores resultados cuando se les evalúa mediante rinomanometría anterior activa o con escalas subjetivas.

La falta de correlación significativa con otras escalas puede deberse a que la rinomanometría anterior activa y las escalas subjetivas son complementarias y miden diferentes aspectos de ON. Aun así, “ambas son elementos útiles para emplearlos de forma conjunta en el seguimiento de estos pacientes”, concluyen.