Tal y como señala el estudio, las personas con hiposmia congénita nacen sin sentido del olfato. Existen dos tipos de enfermos con hiposmia: los tipo I, que son aquellos que presentan alteraciones genéticas que se manifiestan en el cerebro, las gónadas y otras malformaciones somáticas; y los tipo II que son casos que ni cuentan con antecedentes familiares ni tienen malformaciones somáticas.

La investigación se llevó a cabo en 19 pacientes de hiposmia tipo II a los que se midió su función olfativa utilizando una olfatometria para comprobar su respuesta a cuatro olores antes y después de iniciar el tratamiento con teofilina oral. Se les suministraron dosis diarias de 200-800 mg durante periodos de 2 a 36 meses durante los cuales se evaluó su función olfativa.

Los resultados del estudio muestran que 12 de los 9 pacientes con hiposmia tipo II, es decir, un 63%, recuperó la función olfativa. Estos resultados se produjeron después de haber recibido un tratamiento de 200-800 mg de teofilina oral durante periodos de 2-19 meses.