Según la otorrinolaringóloga, más de 5 millones de personas en Estados Unidos acuden a la consulta por vértigos y mareos; “aunque a veces no hay una causa conocida, muchas veces la deriva de los otolitos se debe a una lesión traumática en la cabeza”, explica Chandrasekhar.

“Para diagnosticar otolitos no debería ser necesario realizar tomografías computarizadas, resonancias magnéticas o someter a los pacientes a rayos X”, defiende la otorrinolaringóloga, “el propio paciente te dará el diagnóstico si le haces las preguntas correctas”. De la misma manera, advierte, “no deben recetarse indiscriminadamente medicamentos contra el mareo”.

Ciertos fármacos, como la mezclina o el dramamine “son innecesarios para tratar los otolitos” reitera. En sintonía con la AAO, Chandrasekhar considera que “una vez que el paciente recibe diagnóstico, casi cualquier caso de vértigo puede ser resuelto con éxito sin medicamentos innecesarios ni costosas pruebas de alta tecnología”.

En su lugar, la directora del New York Otology propone una serie de sencillas maniobras terapéuticas que consisten en agitar la cabeza del paciente para que los otolitos se desplacen desde la parte activa hasta la parte inactiva del oído interno. “Parece una locura, pero funciona”, asegura la doctora. Este y otros métodos completarán guía de práctica clínica actualizada de la AAO.