Obispo Polanco abre sus consultas.

El Hospital Obispo Polanco (Teruel) ha retomado la actividad de las consultas de Otorrinolaringología y Reumatología. Estas 2 especialidades se vieron obligadas a suspender su actividad de forma temporal por la falta de facultativos. La Otorrinolaringología contará ahora con médicos de Zaragoza, y la Reumatología incorporará un nuevo especialista en plantilla.

El hospital turolense Obispo Polanco tiene 3 especialidades médicas. De todas ellas, solo 4 están por debajo de su plantilla, según informan desde el Gobierno de Aragón. La principal apuesta de la comunidad autónoma es ofrecer empleo estable y de calidad. Garantizar las plazas médicas es una prioridad, por esta razón se tramitaron más de 9300 plazas en total en esta legislatura.

 Inversión aragonesa

Anestesiología, Cardiología, Traumatología, Oftalmología, Dermatología y Anatomía Patológica se han estabilizado en dotación de médicos. Estas especialidades antes se consideraban de difícil cobertura y deficitaria. La sanidad aragonesa ha permitido comenzar a construir 2 nuevos hospitales, el de Teruel y Alcañiz. La inversión de estos está valorada en más de 166 millones y se prevé firmar el inicio de las obras este mes.

En cuanto a tecnología, la renovación del hospital ha supuesto una inversión de 3,2 millones de euros para Teruel. Esto ha permitido el acceso a una resonancia de última generación y al uso de radioterapia intraoperatoria. El déficit en ciertas especialidades médicas no es algo exclusivo del Obispo Polanco. Todo el país se ha visto afectado por este problema que necesita medidas globales. Para Aragón, en concreto, es necesario un plan de incentivos y una prórroga para permanecer en el servicio activo de médicos.

El Hospital Obispo Polanco ha sufrido distintas reformas y ampliaciones desde su creación en 1953. Su objetivo siempre ha sido poder ofrecer una atención especializada adecuada el paciente. Por esta razón, la paralización de las consultas de Otorrinolaringología  supuso un trastorno para la población cuando su único especialista cogió una baja. Esto, que sucedió a principios de año, obligó a los pacientes a ser derivados a Zaragoza.