La ortodoncia puede contribuir a solucionar o, al menos, paliar, algunos de los síntomas ocasionados por el síndrome de la articulación temporomandibular (ATM), como puede ser los dolores de espalda, cabeza y cuello, zumbidos en los oídos o destellos en la vista. “Muchos pacientes vinculan la ortodoncia únicamente a la estética; sin embargo, la posición dental tiene una gran incidencia en la salud del resto del organismo”, advierte la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO).

“No hay que olvidar que funciones tan importantes como la respiración, el olfato, la visión, o la audición tienen lugar en la cabeza”, explican, “cualquiera de ellas puede verse alterada por el sistema masticatorio, ya que los órganos implicados están interconectados a nivel nervioso”. Tanto es así que, según un estudio publicado en El Dentista Moderno y referenciado por la SEDO, el 30% de las cefaleas se origina por una mala oclusión mandibular.

Así, “un niño que respire constantemente por la boca verá afectado el crecimiento de su cavidad oral”, ejemplifican, “una alteración en la respiración puede influir sobre el desarrollo de los arcos dentales y causar apiñamiento dental”. De la misma forma, una presión excesiva sobre la articulación mandíbula-cráneo origina la inflación de la ATM y esta, una serie de síntomas:

  1. Molestia al morder o masticar.
  2. Dificultad para abrir y cerrar la boca.
  3. Chasquidos o chirridos al movimiento.
  4. Sensibilidad zumbido en oídos y dolor muscular en espalda, cabeza, cuello, etc.

“Muchos pacientes sufren alguno o varios síntomas del síndrome de la ATM y no los relacionan con una mala mordida”, lamenta la SEDO. Sin un tratamiento adecuado, estos dolores dispacitantes de por sí pueden llegar a agudizarse y, sumados a una situación de estrés, provocar bruxismo. Para solucionar este problema, señalan, el especialista debe diagnosticar y decidir el tratamiento más adecuado; desde ortodoncias o férulas de descarga, hasta ortodoncia combinada con cirugía ortognática.