Algunos criterios de la polisomnografía pueden ser útiles para determinar el éxito o fracaso del tratamiento con un dispositivo de avance mandibular (DAM) para la apnea obstructiva del sueño (AOS), según los resultados de un estudio de cohorte observacional llevado a cabo por los departamentos de Otorrinolaringología del Hospital Universitario de Santo Tomás, de Filipinas, el Centro Médico de Daejin y la Universidad Nacional de Seúl, ambos en Corea del Sur.

Para llegar a esta conclusión, el doctor Jeong-Whun Kim y su equipo reclutaron a 97 pacientes mayores de 18 años y diagnosticados de AOS a los que se les realizó una polisomnografía o una tonometría arterial periférica antes de su tratamiento con DAM y 3 meses después del mismo; entre enero de 2007 y diciembre de 2014. Los investigadores registraron, mediante entrevista telefónica:

  1. El cumplimiento de uso del DAM.
  2. La presencia de apnea o ronquido.
  3. La aparición de hipertensión de nuevo inicio.
  4. La puntuación de la Escala de Somnolencia Epworth.

Segú recoge la revista JAMA Ear, nose and throat, la duración media del seguimiento fue de 60,5 meses y el índice medio de apnea-hipopnea (IAH) de 35,5 por hora. De todos los criterios utilizados, hubo 2 que destacaron por su utilidad para la clasificación de los pacientes en casos de éxito o fracaso:

  1. IAH<10/hora con DMA
  2. IAH<10/hora y reducción del IAH de >50% con DMA.

“El análisis de supervivencia de Kaplan-Meier mostró que un criterio de AHI<15/hora con DMA podía diferenciar los grupos de éxito y fracaso basados en la hipertensión de nuevo comienzo”, concluye Kim, “el IAH de corte para la hipertensión de nuevo comienzo era de 16,8/ hora”. Aun así, dice, "deben llevarse a cabo más estudios prospectivos longitudinales pra validar estos criterios".