“En Italia, según los expertos, uno de cada 1.000 recién nacidos tiene una pérdida auditiva suficientemente grave como para afectar al desarrollo normal de su lenguaje” explica Lucia Celesti, una de las profesionales que espera beneficiarse de este servicio. Así mismo, “uno de cada 4.000 sufre de pérdida auditiva profunda imposible de resolver con audífonos convencionales”, añade.

Por eso, “el acceso de las personas con discapacidad, en este caso de los sordos, a los hospitales presenta un problema crítico que tenemos el deber de abordar y resolver”, sentencia la experta en el medio italiano Insalute News. “Así como una escalera es un obstáculo para un amputado, para nuestros pacientes una llamada sin traducción simultánea es una dificultad insuperable”.

Por su parte, Marta Meschini, administradora de la compañía de soporte de videollamadas, reitera el imperativo de que “todos los ciudadanos, sin exclusión, puedan acceder con total autonomía a los servicios sanitarios, donde la comprensión debe ser el primer requisito”.

https://youtu.be/y_YG78iquUk