La prueba para detectar posibles problemas auditivos en bebés implantada en el hospital jienense es sencilla y no causa ningún tipo de dolor, según explica la Junta. Esta prestación se enmarca dentro del programa de detección precoz de la hipoacusia o sordera infantil del Servicio Andaluz de Salud (SAS).

Esta prueba se lleva a cabo en las primeras 48 horas del nacimiento y consiste en la observación de las denominadas otoemisiones acústicas, que son unos sonidos producidos por el oído en un equipo diagnóstico cuando funciona con normalidad. A los niños que presentan algún tipo de deficiencia auditiva en esta prueba, se les realiza otra más específica en el servicio de Pediatría para determinar qué problemas padecen.

La hipoacusia o pérdida de la capacidad auditiva es una enfermedad que puede presentar cualquier bebé. La tasa de incidencia en España es de 2 casos por cada 1.000 niños. Existen algunos condicionamientos que predisponen a la sordera infantil, como pueden ser los partos prematuros o los nacidos con un peso inferior al normal.