La encuesta recopiló 33 cuestiones diferentes en relación a los criterios diagnósticos, pautas de tratamiento, pruebas complementarias y factores pronósticos en la sordera súbita. Para ello se analizaron los protocolos y la experiencia de los participantes. Una de las conclusiones principales del estudio es que en España existe una destacada disparidad en el uso de medios diagnósticos.

Asimismo, los resultados señalan que un 91% de los especialistas requiere confirmar una hipoacusia neurosensorial a la hora de diagnosticar la sordera súbita. Más de la mitad de los otorrinolaringólogos que participaron en la encuesta reconocen que solicitan resonancia magnética de CAI/APC y el 88% emplea contraste con gadolinio en este procedimiento.

Por otro lado, un 99,7% confirma que, en el caso de los casos primarios, prescriben corticoides para tratarlos. La vía oral es la más frecuente (66%), seguida de la administración intravenosa (6%) e intratimpánica (4%).