Los investigadores han hallado que una deficiencia en el oído interno puede afectar a la capacidad de reconocimiento de voz de los niños que padecen autismo. Este trastorno se caracteriza por deficiencias en las habilidades de comunicación social y por realizar conductas repetitivas. 

La comunicación auditiva puede ser un factor importante a la hora de facilitar el diagnóstico del autismo. Sin embargo, la mayoría de los test se centran en el habla, un aspecto que puede ser ineficaz cuando los niños son muy pequeños o presentan dificultades lingüísticas, apuntan los investigadores. De ahí el valor terapéutico de este test auditivo no invasivo.

“Esta investigación presenta un test auditivo no invasivo sencillo y seguro para los niños con deficiencias auditivas asociadas al autismo”, ha explicado la coautora del estudio, Anne Luebke. “Esta técnica puede convertirse en una alternativa para los médicos que les ayude a detectar de forma temprana este trastorno y así mejorar los resultados”, ha añadido.

El test auditivo no invasivo emplea una técnica que mide las emisiones otoacústicas. A través de unos tapones en miniatura provistos de un altavoz y un micrófono de gran sensibilidad, los investigadores fueron capaces de medir las deficiencias en la audición, escuchando las señales que reproducían las dificultades del oído para procesar determinados sonidos. Tras utilizar el test auditivo no invasivo, los investigadores descubrieron que los niños con autismo tenían dificultades en la audición en una frecuencia específica (1-2 hHz) de suma importancia en el proceso del habla.