El objetivo de este test realizado con el teléfono es proporcionar información al usuario para ayudarle a decidir si debe realizarse una evaluación más profunda de la capacidad auditiva. Tal y como señala el Gobierno estadounidense, National Hearing Test, es una prueba sencilla, rápida y económica (su coste es de 5 dólares).

Asimismo, puede ser el primer paso para fomentar el autocuidado entre los pacientes que sufren una pérdida de audición. En Estados Unidos aproximadamente 36 millones de personas padecen una pérdida de audición significativa, sin embargo, la mayoría nunca se ha hecho una prueba de audición.

El test realizado con el teléfono es eficaz en la detección de las formas más comunes de pérdida de audición, de aquellas que están relacionadas con el envejecimiento y las ocasionadas por la exposición a ruidos fuertes. National Hearing Test permite comprobar la audición en ambos oídos. Cuando detecta que los niveles de audición se sitúan ligeramente por debajo de lo normal, recomienda acudir al especialista para realizarse una prueba más profunda.