Según explica Cecilia Pérez, responsable de la Unidad de Vértigo que ha impartido el curso, el especialista coloca las gafas al paciente y le realiza una prueba denominada Head Impulse Test (HIT) o maniobra oculocefálica, que consiste en girar la cabeza rápidamente para observar como se comportan los ojos del paciente, tal y cómo se puede observar en el siguiente vídeo:

Las gafas poseen una microcámara de alta resolución que graba el comportamiento de las pupilas durante esta maniobra. Además, posee giroscopios que detectan el movimiento de la cabeza y un sistema de registro que analiza los datos obtenidos. Carlos Ruiz Escudero, jefe del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, explica el proceso:

“La recogida de la relación entre el movimiento de la cabeza y el reflejo de compensación del ojo ofrece una valiosa información para el diagnóstico de vestibulopatías periféricas unilaterales y bilaterales como el síndrome de Menière, neuritis vestibular, laberintitis. Es una buena prueba diagnóstica complementaria como una herramienta para valorar la evolución del paciente”.

Pérez recalca la importancia de evaluar correctamente el reflejo vestíbulo oculomotor, pues “es el reflejo que permite que veamos nuestro entorno fijo a pesar de nuestros movimientos de la cabeza. Es uno de los reflejos más rápidos del organismo con una latencia de entre 7 a 10 milisegundos y es fundamental para mantener el equilibrio”.