Los hemofílicos andaluces contagiados de hepatitis a través de una transfusión sanguínea no recibirán de momento las ayudas que el Gobierno autonómico iba a concederles. El adelanto electoral ha supuesto la disolución anticipada del Parlamento andaluz y, en consecuencia, la paralización de las ayudas a este colectivo, que lleva 16 años reivindicando una compensación.

Según informa la agencia EFE, en 272 hemofílicos andaluces se contagiaron de hepatitis en una transfusión recibida en la sanidad pública regional. Los 5 grupos presentes en el Parlamento autonómico dieron el visto bueno en julio a una proposición de ley del Grupo Popular para conceder una ayuda social de 12.020 euros a cada uno de los afectados o a sus herederos en caso de fallecimiento.

Los diputados intentaron acelerar la tramitación de la ley que concedía ayudas a los hemofílicos andaluces contagiados de hepatitis por transfusión; sin embargo, la Comisión de Salud no pudo ratificar la norma por el procedimiento de lectura única en su última reunión, celebrada el pasado 18 de septiembre. El adelanto electoral y la consecuente disolución del Parlamento autonómico, que se formalizó el 8 de octubre, ha paralizado el procedimiento, que implicaba una partida de 3,2 millones de euros.

El virus de la hepatitis C se identificó en 1989 y no fue hasta un año más tarde cuando se empezaron a realizar pruebas para detectarlo en hemoderivados usados para transfusiones de hemofílicos y otros pacientes. en 2002, el Gobierno de España aprobó una ley que fijó una ayuda de 18.030,36 euros a cada paciente que desarrolló la hepatitis C por alguna transfusión recibida en la sanidad pública.

En el 2000, la Generalitat de Cataluña había establecido una ayuda de 30.050,61 euros para los afectados por su sistema sanitario. Es por eso que casi todas las comunidades autónomas han concedido en los últimos años una ayuda complementaria a la nacional de 12.020,24 euros, para equiparar la compensación a la ayuda catalana. Navarra y Andalucía son las únicas regiones que todavía no han implementado ese complemento, que la Asociación Andaluza de Hemofilia (ASANHEMO) lleva reclamando desde hace 16 años, como certifican las 71 gestiones documentadas que existen.

“Teníamos la esperanza de que diera tiempo a aprobar esta ley, consensuada por todos los grupos parlamentarios, pero finalmente no ha sido posible”, ha declarado a EFE María del Carmen de Orta, presidenta de ASANHEMO, que recordó ante el Parlamento andaluz que esta ayuda “no es una dádiva, sino un derecho, y para el poder legislativo es un deber de justicia social”.