Los servicios de Otorrinolaringología del Hospital General de Onteniente y el Hospital Clínico Universitario de Valencia han realizado un estudio longitudinal ambispectivo para cuantificar la demanda asistencial y frecuentación de consultas médicas en niños con síndrome de apnea-hipopnea del sueño (SAHS), en comparación con la población pediátrica sana.

Para ello, la doctora Paz Martínez-Beneyto y su equipo, reclutaron a 69 niños sanos como grupo de control y 69 niños remitidos por SAHS, sin otras patologías para que la demanda asistencial correspondiese a la apnea.

Los investigadores realizaron un seguimiento de 5 años, identificando como año 0 aquel en que se inició el tratamiento para el SAHS, como -1 y -2 los años previos, y +1 y +2 los posteriores. Así mismo, se entendió como índice de frecuentación (IF) el cociente entre la demanda asistencial por parte de los niños con SAHS y por parte de los niños sanos.

Según publica el Acta Otorrinolaringológica Española, el IF en el año -2 fue de 1,89; en el año -1 de 2,15; en el año +1 de 1,59 y, en el año +2, de 1,72. Es decir; el tratamiento de SAHS disminuyó la demanda asistencial. En este sentido, los autores señalan que las principales causas de sobrefrecuentación de la consulta fueron neumológicas y otorrinolaringológicas.

“Los niños con SAHS muestran mayor demanda asistencial, al menos, 2 años antes del tratamiento, lo que implica un deterioro de la salud global que pudiera estar presente años antes de que la abordemos”, explica Martínez-Beneyto. Además, matiza la otorrinolaringóloga, “aunque el tratamiento del SAHS repercute en una mejora, la demanda asistencial permanece alta tras el tratamiento, lo que sugiere la presencia de secuelas o enfermedad residual”.