Los reimplantes y revascularizaciones del miembro superior en niños y adolescentes están indicados en todos los casos, dado que la plasticidad cerebral permite una buena recuperación sensitiva y funcional. Así lo concluye un estudio del Hospital Universitario de Burgos y la Consejería de Sanidad de Castilla y León. Los resultados se han publicado en la revista Cirugía Plástica Ibero-Latinoamericana.

Tal y como explican los autores, se considera reimplante la reconstrucción de una amputación completa; por otro lado, se entiende por revascularización la reconstrucción de una amputación incompleta que haya provocado una interrupción del flujo arterial, pero otras estructuras conserven su integridad. El trabajo recoge una revisión de las revascularizaciones y reimplantes del miembro superior realizadas en pacientes pediátricos en la primera década de este siglo en el citado hospital y los compara con intervenciones en adultos

Entre 2001 y 2010, el Servicio de Cirugía Plástica en el Complejo Asistencial de Burgos se realizaron 48 reimplantes y revascularizaciones a 40 pacientes en edad pediátrica distintos (8 niñas y 32 niños). Los datos del estudio se recogieron en colaboración con el servicio de codificación del centro. Después, se analizaron estadísticamente con ayuda del servicio de Medicina Preventiva y la unidad de investigación.

Resultados

La tasa anual de incidencia de datos agregados para reimplantes y revascularizaciones por traumatismos durante ese periodo, calculada en base a la población pediátrica del área estable de referencia, fue de 0,42/100 000 niño-año. Se practicaron 30 reimplantes y 18 revascularizaciones. La mayoría de los pacientes (34) presentaba afectaciones digitales (27 en los dedos largos); hubo un caso de amputación trasmetacarpiana y 5 lesiones complejas de muñeca.

Coincidiendo con la literatura existente, el estudio muestra que los resultados vasculares de los reimplantes y revascularizaciones son peores en los niños que en los adultos. La plasticidad cerebral y la adaptabilidad de los menores, sin embargo, hacen que la recuperación funcional y sensitiva sea mayor, por lo que los autores consideran que debe indicarse el reimplante o la revascularización en todos los casos “siempre debe ser llevado a cabo por especialistas experimentados y altamente cualificados”.