“Al poner en marcha unidades multidisciplinares, los expertos podrían colaborar y aprender unos de otros”, argumenta el doctor Daniel Ginar en una nota de prensa. “Además, el centro de atención se enfocaría al paciente, lo que supone una mejora en el manejo del mismo y también en su grado de satisfacción con el trato recibido”, justifica el especialista del Servicio de Medicina Digestiva del Hospital Son Espases.

“El modelo multidisciplinar debe ir implantándose dentro de nuestros hospitales y en nuestro sistema sanitario, ya que el paciente se beneficia del conocimiento de diferentes especialistas sobre patologías relacionadas o concomitantes”, justifica, por su parte, la doctora Francisca Sivera, responsable de la Comisión de Docencia de la SER y coordinadora del curso. En este sentido, además, el modelo multidisciplinar se presentaría como una nueva oportunidad de gestión de los recursos hospitalarios disponibles.

El impacto farmacoeconómico del modelo multidisciplinar

Aunque existen pocas mediciones del impacto farmacoeconómico de las consultas multidisciplinares, Ginar considera que, la mejora de la situación clínica general redundaría en una disminución de costes indirectos debido a bajas e incapacidades. Así, por ejemplo, el impacto económico sería menor en un modelo multidisciplinar que redujese el número de visitas, evitase la duplicidad de pruebas o aumentase los diagnósticos de patologías asociadas que, de otra manera quedarían sin tratar.

“El beneficio para el paciente es innegable”, sentencia Sivera refiriéndose a un modelo multidisciplinar en el que “las decisiones que cada especialista tomaría de manera individual se verían moduladas por el resto de médicos”. Así mismo, ambos especialistas coinciden en afirmar que “la clave del futuro será establecer el modelo más útil y más eficiente” y, para ello, “debemos evaluar los resultados en salud y no solo la actividad”, sentencian.