Según el médico, las bebidas energéticas pueden reponer las sales y azúcares que se han perdido durante el ejercicio; sin embargo, es necesario practicar más de 45 minutos antes de plantearse su uso. Los jóvenes que practican deporte como afición no suelen cumplir esa condición.

“Beber agua es el mejor método de hidratación”, destaca la doctora Katie Glover, que recuerda que tomar bebidas energéticas como bebida habitual, sin haber realizado práctica deportiva alguna, supone también un riesgo de aumento de peso y de caries añadido.

A esto hay que sumar los riesgos de las bebidas utilizadas para aumentar el rendimiento deportivo, y que contienen cafeína y otros estimulantes; la especialista ni siquiera las recomienda para atletas adultos y profesionales.

Estas bebidas energéticas pueden elevar la presión arterial, provocar palpitaciones y arritmias o causar dolor de cabeza, malestar de estómago o nerviosismo general. “No quieres sentir estos síntomas cuando participas en un deporte”, afirma Glover.

Recomendaciones

Para estar correctamente hidratados durante el ejercicio, Silvis recomienda tomarse un descanso para beber agua. Para recuperarse después de una sesión, asegura, la leche chocolatada normal funciona tan bien como las bebidas que ahora se comercializan, o incluso mejor.

Si el objetivo es perder peso, el agua es la mejor opción. “De lo contrario, puede terminar bebiendo más calorías de las que quemó durante el ejercicio”, apunta el médico, que trabaja en un país donde el sobrepeso supone un problema generalizado.