Los resultados de esta investigación, recogidos por MedlinePlus, afirman que el riesgo de cáncer se mantiene en la etapa adulta y es particularmente alto para los cánceres gastrointestinales. Según han podido comprobar los autores del estudio, publicado en el BMJ, el alcance y la duración de la inflamación crónica podría estar detrás de este incremento del riesgo de cáncer en niños.

Los investigadores, dirigidos por el doctor Ola Olen, especialista en Gastroenterología en el Instituto Karolinska, analizaron y compararon los datos de cerca de 9.400 pacientes en Suecia diagnosticados con EII antes de los 18 años. El grupo de control estaba formado por 93.000 personas sin EII.

Tal y como destaca el estudio, el riesgo de cáncer hasta una edad de 30 años fue de 3,3 casos por cada 1.000 personas-año entre los que tenían EII. Esto contrasta, señalan los investigadores, con los 1,5 casos por cada 1.000 personas-año en el grupo de control.

La enfermedad inflamatoria crónica, la colitis de larga duración y los antecedentes familiares de cáncer precoz fueron factores de riesgo de cualquier cáncer en las personas diagnosticadas con EII en la infancia, afirma el estudio.

Los autores concluyen que “la enfermedad intestinal inflamatoria que comienza en la infancia se asoció con un mayor riesgo de cualquier cáncer, sobre todo de los cánceres gastrointestinales, tanto en la infancia como más adelante. El riesgo más elevado de cáncer no se ha reducido con el tiempo”.