La consulta de transición ayuda a los menores con enfermedad renal a asumir el paso desde Pediatría a una unidad de adultos, según han explicado desde el Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, donde se ha puesto en marcha una consulta de este tipo. Participa un equipo multidisciplinar en el que participan nefrólogos, urólogos y psicólogos, entre otros profesionales.

Tal y como explicó el consejero de Salud, Manuel Villegas, durante una visita al área de nefrología pediátrica del centro, la nueva consulta de transición forma parte del programa Conduce tu salud, enmarcado dentro de las estrategias de humanización del Servicio Murciano de Salud (SMS). Dicho programa ayuda a los adolescentes y su familia a conocer su enfermedad y manejarla de manera autónoma.

De esta forma, el menor asume responsabilidades de manera progresiva y se convierte en partícipe de las decisiones sobre su salud, con el fin de que facilite el cambio a la unidad de adultos y este sea menos brusco para él. El objetivo final es garantizar la continuidad asistencial de los pacientes pediátricos una vez pasan a ser atendidos en una unidad de adultos.

“El paciente también logra una mayor confianza en el nuevo equipo profesional, se convierte en participante activo y desaparece el miedo al cambio que tienen tanto el adolescente como sus familiares”, señaló el consejero, que recordó que casi el 30% de los pacientes de nefrología pediátrica son diagnosticados al nacer y el 90% acuden a estas consultas desde los 7 años, o incluso antes.

En la consulta de transición participa un equipo multidisciplinar por nefrólogos, urólogos pediátricos y de adultos, enfermeros, psicólogos, trabajadores sociales, educadores y profesionales de la Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica. Cuando llega un paciente -con una media de edad de entre 14 y 16 años-, se realiza una valoración médica conjunta entre el pediatra y el especialista de adultos. Después, se realiza una valoración psicosocial.

De esta manera, la consulta de transición permite identificar, abordar y prevenir los factores de riesgos detectados. Asimismo, se entrega a pacientes y familiares un tríptico con las recomendaciones en la dieta, actividad física y estilo de vida. Todo tiene como objetivo disminuir el impacto físico, psíquico y social de la enfermedad a través del abordaje multidisciplinar. La idea es extender este tipo de consulta al resto de servicios del hospital.