La inflamación infecciosa del oído medio “es muy frecuente en la población infantil y la causa más habitual de visitas a Otorrinolaringólogía”, según explican los expertos de la SEORL-CCC; un hecho que se debe a que la ventilación del oído medio a través de la trompa de eustaquio es menos eficaz en la infancia.

Además, “es más ancha, más corta y más horizontal, por lo que tiene un mecanismo de apertura menos eficiente favoreciendo así la llegada de gérmenes desde la nariz, y el cuadro de la otitis media aguda”, especifican.

“La inflamación secundaria a una infección de las vías respiratorias y del tejido adenoideo que se encuentra en su desembocadura, en la parte posterior de la nariz, favorece la acumulación de líquido en el oído medio, constituyendo el cuadro de otitis secretora”, resumen los expertos. Según datos de la propia sociedad, en un 80% de los casos se produce una curación espontánea.

Curación espontánea o patología recurrente

En este sentido, indican, “la prescripción de antibióticos dependerá de diversos factores; en niños menores de 2 años o inmunodeprimidos sí están indicados porque la curación espontánea es más complicada”, ejemplifican. No obstante, “la patología puede volverse recurrente si un niño sufre 3 o más episodios en 6 meses, o 5 o más en un año”, advierten.

En tal caso, “se confirmarían los miedos de los padres con respecto al desarrollo de sus hijos”, lamentan, basándose en un estudio publicado en la revista European Journals of Pediatrics, según el cual, la otitis media con efusión es la causa principal de pérdida auditiva en niños. Entre los factores a tener en cuenta, y que predisponen a la recurrencia se cuenta por ejemplo la lactancia artificial o la asistencia a guarderías.

Así mismo, son factores de riesgo el sexo masculino, la edad temprana de la primera afección de este tipo, los hermanos con historial de otitis media recurrente, el fracaso del tratamiento inicial, la enfermedad bilateral, o el hecho de ser fumador pasivo.