Por este motivo, los expertos del 41 Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap), celebrado en Zaragoza, han recordado la importancia de que los menores de edad con enfermedades como el asma sean atendidos por pediatras. Hasta el momento, no todos los centros sanitarios españoles siguen la recomendación del Ministerio de Sanidad.

En algunos casos, los preadolescentes con alergia de 11 años son derivados al médico de adultos debido a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece la adolescencia como la etapa que transcurre entre los 10 y los 11 años y que dura hasta los 19, según informan los organizadores del congreso en una nota de prensa.

Los pediatras alergólogos consideran que los cambios que experimentan los adolescentes con alergia requieren un conocimiento exhaustivo de la misma para que sean atendidos de manera especializada.

“Esto supone un profundo cambio, tanto de los sentimientos como de las actitudes del adolescente, pues pasa a ser más autónomo e independiente; algo que muchas veces no entienden ni ellos mismos debido a que en esta etapa suelen dejar más de lado sus problemas de salud, lo que puede condicionar el curso de la enfermedad”, según ha asegurado Antonio Martínez Gimeno, coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia en el Adolescente de la Seicap.

Restan importancia

En esta etapa, las infecciones respiratorias pierden importancia como desencadenantes y aumenta el protagonismo a la sensibilización a alérgenos como los pólenes, los ácaros u hongos. Mientras que en los adultos la enfermedad puede coexistir con otras y no ser tan preponderante, “en la adolescencia todavía necesitan el respaldo familiar y del médico”, asegura Martínez Gimeno.

Y añade que “en el ámbito pediátrico se hace más labor de prevención que en las consultas de pacientes mayores, donde no hay hábito de atender a gente joven". En el caso de las urgencias de adultos advierte de que los adolescentes pasan por pruebas más dolorosas. Además, la información sobre el tratamiento siempre ha sido responsabilidad de los pediatras y padres, de ahí la necesidad de tener un médico especializado que ofrezca continuidad hasta que sea completamente adulto.

Este grupo de trabajo de la Seicap reclama criterios únicos de atención a estos pacientes para todas las comunidades autónomas y todos los centros sanitarios, pues "es importante que, tanto en Atención Primaria como en especializada y hospitalaria, exista unidad en cuanto a la edad de atención durante la adolescencia y que estos menores tengan garantizada una asistencia sanitaria adecuada”, según refleja Martínez Gimeno.

Una vez que se vaya a producir el cambio al médico de adultos, la Seicap considera que debe hacerse de manera organizada y mediante las llamadas o consultas de transición, puestas ya en práctica en algunos hospitales como el 12 de Octubre de Madrid, donde los adolescentes con alergia son atendidos al mismo tiempo por el pediatra alergólogo y su futuro médico.