El acceso a agua potable fluorada disminuye el riesgo de caries entre la población infantil y adolescente, según un estudio de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. La investigación, publicada en el Journal of Dental Research, combina los datos dentales recogidos en las encuestas nacionales entre 1999-2004 y 2011-2014 y las estadísticas sobre fluoración del agua, elaboradas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Teniendo en cuenta estas variables, el estudio concluye que, los condados en los que más del 75% de la población tiene acceso a agua fluorada comunitaria, la probabilidad de desarrollar caries se reduce un 30% en las piezas primarias y un 12% en la dentición permanente, en comparación con los estados sin acceso generalizado al agua potable fluorada.

“La fluoración del agua potable en Estados Unidos fue uno de los grandes logros en Salud Pública del siglo XX”, asegura la American Association for Dental Research (AADR) en una nota de prensa. Sin embargo, advierten, en las últimas 3 décadas apenas se había investigado el impacto del agua fluorada en la salud dental en la población estadounidense. Ahora, “este estudio confirma los hallazgos históricos en apoyo de la fluoración”, celebra Maria Ryan, presidenta de la AADR.

Los resultados, “consistentes con la evidencia del último medio siglo”, no solo confirman que el agua fluorada supone un beneficio significativo para la salud dental de la población, sino que, además, sitúa el momento de mayor beneficio en la franja de edad de entre los 2 y los 8 años. Con estos datos, la AADR ha declarado su apoyo al agua fluorada como una “intervención contra la caries segura, efectiva y basada en la evidencia científica”.