El plan marca un total de 15 y actividades priorizadas para lograr el objetivo de esta política nacional, entre ellas el tratamiento médico de la anemia, la promoción de un servicio de consejería nutricional para los tutores de niños menores de 12 meses o la realización de sesiones de demostración sobre la preparación de alimentos para niños de 6 a 12 meses.

Otras pautas marcan, por ejemplo, la necesidad de realizar controles de crecimiento más exhaustivos de los pequeños o visitas domiciliarias a los hogares con menores que aún no hayan cumplido año. Así mismo, la viceministra de Salud Pública, Silvia Pessah Eljay, aboga por “promover el consumo de alimentos de origen animal ricos en hierro y el uso de los suplementos que el Minsa ofrece de forma gratuita”.

Los principales beneficiarios del proyecto serán las madres lactantes, las mujeres en etapa de gestación y los niños menores de 3 años. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la alta prevalencia de anemia entre estos grupos vulnerables constituye un “severo problema pediátrico de salud pública” que afecta al 43,5% de menores de 3 años, al 28% de madres gestantes y al 20% de las mujeres en edad fértil.

El proyecto, que cuenta con el apoyo de las Gerencias de Desarrollo Social, el equipo de Estrategia Sanitaria Nacional de Alimentación Saludable, Salud Sexual y Reproductiva, el Programa Articulado Nutricional (PAN) y un total de 12 direcciones regionales de Salud, recalca la “situación agravada” del grupo poblacional de 6 a 11 meses de edad, en el que un 60% se ve afectado por el síndrome.