El jefe de este servicio, Gonzalo Pin, ha explicado que “estos protocolos se aplican en los procedimientos más habituales, como son las canalizaciones de las vías periféricas y arteriales, las suturas, la reducción mecánica de fracturas, las punciones lumbares y la extracción de cuerpos extraños”.

Dentro de las iniciativas que ha puesto en marcha este centro está la incorporación de las escalas de dolor. Según apunta el especialista, estas actuaciones resultan muy beneficiosas, tanto para los menores como para sus familiares y el personal sanitario. Gracias a este tipo de iniciativas, “los niños no sufren sin necesidad de forma que su recuerdo de la estancia en el hospital deja de ser doloroso; mejoramos su estado de ansiedad y, con ello el de padres y familiares”.

Además de la incorporación de las escalas de dolor, el servicio de pediatría ha puesto en marcha el entrenamiento de todo el personal para mejorar la empatía con padres y familiares, la mejora de la comunicación y la información acerca de la técnica que se va a realizar para adecuarla a la edad y la comprensión del paciente y la participación activa de padres y niños durante los procedimientos.