El Hospital Virgen de las Nieves de Granada ha realizado una ablación cardiaca en un prematuro que tenía 2,5 kilos de peso y 2 semanas de vida. Este es uno de los pocos casos mundiales en los que se aplica este procedimiento en un niño que todavía no haya alcanzado los 3 kilos. Este hecho solo se ha producido, en España, en el Hospital Clínico de Barcelona, según confirman desde el hospital tras revisar la literatura científica.

El motivo de la ablación cardiaca era una grave arritmia que padecía el niño, quien ahora tiene 9 meses de edad y tiene una calidad de vida normal, según ha informado en rueda de prensa Marina Álvarez, consejera de salud de Andalucía, quien ha visitado esta semana a los profesionales que han participado en la intervención. En España, menos del 3% de las ablaciones eléctricas se practican en pacientes pediátricos y las que se llevan a cabo son en niños de entre 7 y 15 años.

Los padres asumieron el riesgo que implicaba la ablación cardiaca, de la misma forma que los profesionales que llevaron a cabo la intervención, debido a que la arritmia comprometía la vida del bebé pues se producía como consecuencia de una anomalía en el músculo cardiaco que alteraba el circuito eléctrico del corazón y que originaba una taquicardia denominada “incesante”. La arritmia fue detectada a las 32 semanas de gestación.

Administración de fármacos sin éxito

En el momento del diagnóstico, el feto presentaba síntomas de insuficiencia cardiaca con acumulación de líquidos en pulmones, abdomen y otras partes del cuerpo y con un latido cardiaco permanente de 230 pulsaciones por minuto. Gracias a un tratamiento antiarrítmico suministrado a la madre, las taquicardias se redujeron a 200 pulsaciones por minuto durante una semana.

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Sin embargo, y como consecuencia de la administración del tratamiento, el parto se adelantó una semana después y el recién nacido tuvo que ingresar inmediatamente en la UCI Neonatal, lugar en el que los médicos comenzaron el tratamiento intravenoso con diversos fármacos para frenar las taquicardias. A las 2 semanas y tras observar que no era posible controlar el ritmo cardiaco se procedió a la intervención para poder salvarlo.

Los expertos informan que la ablación cardiaca con catéter es un procedimiento que se lleva a cabo por vía percutánea a través de la vena femoral, que es milimétrica en un bebé tan pequeño. A través de un catéter, se busca el punto exacto del corazón con la anomalía eléctrica y se accede al mismo para administrar energía de radiofrecuencia. Posteriormente, se quema la zona responsable de producir las taquicardias.