La escuela de escoliosis parece mejorar el nivel de conocimientos de la deformidad, la adherencia al corsé, el diagnóstico y la calidad de vida percibida, según explica el centro médico. En la primera edición han participado 29 pacientes, de los cuales, 22 eran niñas con una edad media de 12 años. El corsé más utilizado ha sido el Chêneau. Tanto el cuestionario sobre conocimientos como el perfil cavidra mejoraron tras la formación. La satisfacción con el proceso global de información ha sido mayor de 8 en todos los ítems.

El hospital subraya que la escuela de escoliosis ha sido creada para los pacientes y sus familiares, y que la mayoría de los jóvenes a los que va dirigido el programa se encuentra bajo un tratamiento ortésico desde el año 2015. Tras la formación, los expertos evalúan la escala de conocimientos acerca de la deformidad, la calidad de vida percibida mediante el perfil cavidra y la satisfacción global con la actividad.

“Con la escuela de escoliosis pretendemos hacerles entender la evolución y los posibles tratamientos de la enfermedad, además de favorecer una mayor adherencia a las terapias y una mejora en su calidad de vida”, señalan los expertos.

La escoliosis idiopática del adolescente es un problema de salud crónico en el que las deformidades y el tratamiento ortésico que precisan en algunos casos pueden afectar negativamente a la calidad de vida de estos pacientes, aun más si se tiene en cuenta la difícil etapa que es la adolescencia.