La colocación de catéteres periféricos en neonatos está asociada a complicaciones locales, como la flebitis o la extravasación, según un estudio del Hospital Universitario del Vinalopó. El texto, presentado recientemente en el VIII Congreso Nacional de Equipos de Terapia Intravenosa y enmarcado en el proyecto NEOCAT, advierte también de que la duración y la viabilidad de los catéteres es limitada, y puede llegar a suponer multipunción en los neonatos.

Se trata, según informa el centro en una nota, del primer estudio de este tipo realizado íntegramente en una unidad de cuidados intermedios neonatales; precisamente uno de los servicios sonde es más frecuente el uso de catéteres venosos periféricos para la administración de fluidos, fármacos y hemoderivados.

El equipo de investigación, dirigido por David Monasor, estudió la colocación de más de 920 catéteres periféricos en neonatos a lo largo de 5 años y recogió datos como el tipo de catéter empleado, la fijación del mismo, o los puntos de inserción menos arriesgados para la canalización. En este sentido, Monasor y su equipo concluyeron que “el éxito de la técnica y los cuidados se encamina a lograr la ausencia de complicaciones, sumado a la factibilidad del lugar y un menor número de intentos para lograr la correcta colocación de los catéteres”.