Los autores del estudio monitorizaron el uso de antibióticos en niños ingresados en la UCIN del Hospital Parkland, como parte del estudio SCOUT (siglas de Surveillance and Correction of Unnecessary Antibiotic Therapy). La terapia con antibióticos a menudo es necesaria para los bebés prematuros y para aquellos que tienen un peso inferior a 2,1 kilogramos al nacer, según indican los autores. Sin embargo, un uso inadecuado puede producir muchos eventos adversos.

Así, las infecciones por organismos multirresistentes a antibióticos, las candidiasis invasivas, las displasias broncopulmonares, las enterocolitis necrosantes y las sepsis tardías son algunas de las consecuencias de una terapia antibiótica abusiva en niños. Los investigadores analizaron los datos sobre el uso de antibióticos en 2.502 lactantes de la UCIN de Parkland y, posteriormente, aplicaron un nuevo protocolo.

Más tiempo de estancia, menos infecciones

Tras la implementación de dicho protocolo, el uso de antibióticos disminuyó en 70,9 días de terapia (DOT, por sus siglas en inglés) por cada 1.000 días de ingreso por paciente. Durante el periodo de intervención de 9 meses, su uso se redujo en un 27%, es decir, de 343,2 DOT al inicio del estudio a 252,2 DOT, según indican los autores en un comunicado de la universidad.

Se observaron los cambios más significativos en el uso de ampicilina, gentamicina y oxacilina, que, en conjunto, representaron el 93% de la terapia antibiótica administrada al inicio del estudio y para la que se redujo el consumo en un 31, 30 y 24%, respectivamente. Las intervenciones no tuvieron efectos significativos sobre la seguridad infantil, según informan los autores, pero la duración de estancia en la UCIN aumentó de 7 a 8 días.

Asimismo, se produjo un ligero aumento en la mortalidad (0,7%) durante los meses de intervención, aunque la colonización por bacterias multirresistentes a antibióticos se redujo del 1,4 al 1% en los lactantes. La reducción o suspensión del tratamiento también se asoció con un aumento del uso apropiado (del 6,9 al 10%) y una proporción adecuada de los antibióticos utilizados para infecciones bacterianas o enterocolitis necrotizante.