Los investigadores seleccionaron 17 estudios de los niéveles I, II y III de evidencia científica; todos ellos obtenidos sin restricción de fecha de la base de datos de PubMed. Según recoge el artículo, 8 estudios de los niveles I y II revelaron una disminución de la miopía entre los pacientes tratados con atropina que oscilaba entre las 0,04 ± 0,63 y las 0,47 ± 0,91 dioptrías al año.

No obstante, los estudios que evaluaban el desarrollo de la patología tras el cese del tratamiento evidenciaron un efecto rebote. Tras investigar estos casos, los autores concluyeron que las dosis más bajas de atropina -entre el 0,01 y el 0,5%- eran ligeramente menos eficaces durante los periodos de tratamiento de 1 a 2 años, pero el efecto rebote también era menor.

A pesar de esta evidencia, la AAO recuerda que los estudios más consistentes y mejor diseñados sobre los efectos de la atropina en la miopía fueron llevados a cabo solo en muestras de población asiática. “Los estudios que incluyeron pacientes de otros orígenes étnicos no proporcionaron pruebas suficientes”, reiteran los autores.