Esta investigación de la bronquiolitis aguda está coordinada por José C. Flores-González, miembro del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz. Este estudio analiza que, en casi todos los casos, la bronquiolitis aguda por el VRS se manifiesta en forma de catarro y es leve.

No obstante, existe un pequeño número de bebés lactantes en quienes los síntomas pueden empeorar con respiraciones rápidas, mayor número de sibilancias, reducción del apetito, rechazo de las tomas, tos persistente, somnolencia, deshidratación, aumento de la frecuencia cardiaca; los especialistas recomiendan estar atentos a estos síntomas que agudizan la bronquiolitis aguda en los bebés.

Según pone de manifiesto el informe, alrededor de un 2 y un 5% de los pacientes con bronquiolitis aguda necesita ser ingresados en un hospital. Entre un 3 y un 11% de estos, lo hace en la unidad de cuidados intensivos pediátricos. Los autores de la investigación recuerdan que el VRS se transmite por las manos, la saliva o la mucosidad.

En el Clinical Study Prospective Multicentre Study on the Epidemiology and Current Therapeutic Management of Severe Bronchiolitis in Spain, que es como se llama el estudio sobre la bronquiolitis aguda de bebés, es la primera investigación multicéntrica realizada en España en la que participan 16 Unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP).

En él han participado el Complejo Hospitalario de Pamplona y el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, e indican que el 26,7% de los bebés ingresados por bronquiolitis en las UCIP tienen riesgo de padecer una bronquiolitis aguda grave. Por último, los expertos recuerdan que la casa y la guardería son los principales lugares de contagio de los recién nacidos.