Actualmente, existen diversos cuestionarios que sirven para conocer el nivel de calidad de vida del paciente con alergias alimentarias. Sin embargo, es importante realizar una adaptación lingüística y cultural de los cuestionarios existentes a todos los idiomas para que los resultados de las investigaciones no estén sesgados. Así lo sugiere un estudio español cuyos resultados han sido publicados en Journal of Investigational Allergology and Clinical Immunology (JIACI).

Los autores llevaron a cabo el estudio con el propósito de realizar una adaptación lingüística y cultural al español, así como una validación transversal del cuestionario Food Allergy Quality of Life Questionnaire-Parent Form (FAQLQ-PF). Para ello, los investigadores seleccionaron a los padres de 54 pacientes que tenían un diagnóstico de alergia alimentaria. Los sujetos fueron reclutados para realizar una adaptación lingüística y cultural del cuestionario FAQLQ-PF al español.

Los autores realizaron una traducción al español del cuestionario FAQLQ-PF (S-FAQLQ-PF) de acuerdo a las guías de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El análisis estadístico demostró que la viabilidad, fiabilidad y la consistencia interna era buena tanto para los resultados globales del S-FAQLQ-PF como para los diferentes dominios del mismo. Sin embargo, los resultados sugieren que el S-FAQLQ-PF presenta peor capacidad para medir la calidad de vida del paciente de menor edad (0-3 años).

Según indican los investigadores, la validación transversal del S-FAQLQPF ha demostrado que la edad de los pacientes, la gravedad de los síntomas o el número de reacciones sufridas afectan a la calidad de vida del paciente español, mientras que el género, el tipo o el número de alimentos, la presencia de anafilaxia y las transgresiones dietéticas no afectan. Por esta razón, es necesario tener en cuenta dichos factores en los cuestionarios que requieran una adaptación lingüística, según muestra la investigación.

El estudio ha sido realizado por investigadores españoles del Hospital Universitario del Sureste, del Hospital Universitario Clínico San Carlos, el Hospital Universitario 12 de Octubre, el Hospital Universitario Ramón y Cajal y el Hospital Universitario Príncipe de Asturias, todos ellos situados en Madrid. Asimismo, han colaborado científicos del Department of Paediatrics y la Child Health Clinical Investigations Unit del Cork University Hospital de Irlanda.