“La cirugía adenoamigdalar para el tratamiento de los niños con apnea obstructiva del sueño es efectiva”, explica el otorrinolaringólogo Eduard Esteller, autor principal del estudio. “La incomodidad y posibles complicaciones del postoperatorio han promovido la utilización de técnicas parciales que buscan mejorar estos aspectos sin renunciar a resolver el síndrome con la misma efectividad”, justifica.

En esta búsqueda, se compararon los casos de 101 niños tratados mediante radiofrecuencia y 96 más sometidos a una adenoamigdalectomía total extracapsular con bisturí frío. Una vez realizadas las intervenciones se evaluaron las complicaciones quirúrgicas y anestésicas en los sujetos -5% en el grupo de bisturí frío y 4,2% en el grupo de radiofrecuencia-.

Así mismo, los expertos valoraron el porcentaje de casos de persistencia del síndrome -25% en el grupo de bisturí frío y 22,77% en el grupo de radiofrecuencia- y las mejorías de la sintomatología clínica un año después de la intervención.

Tal como recoge el Acta Otorrinolaringológica Española, los autores han concluido que ambas técnicas son seguras, que los resultados en la resolución del síndrome no muestran diferencias estadísticamente significativas y que los porcentajes de hemorragia postoperatoria fueron bajos en ambas técnicas.