La OMS (Organización Mundial de la Salud) lo tiene claro: una de las razones por las que se abandona la lactancia materna es por la duración de la baja por maternidad. Aunque lo ideal es que sea la única fuente de alimentos para el recién nacido durante los 6 meses de vida, la realidad la sitúa en 4 meses, que es lo que duran las bajas.

La lactancia materna ofrece al bebé todos los nutrientes necesarios durante los primeros meses de vida y les protege también durante el segundo semestre, sin embargo, solo un 46,9% de las madres la mantiene total o parcialmente hasta los 6 meses. Durante el contexto de la semana mundial de la lactancia materna, que se celebra esta primera semana de agosto, se quiere concienciar a las gestantes de la importancia de esta práctica para la salud de su bebé.

La duración de las bajas no facilita la continuidad de la lactancia. Además, muchas madres establecen a priori que su lactancia durará hasta su reincorporación laboral”, comentó la matrona del centro IMQ Ajuriaguerra, en Bilbao, Mónica Blas Robledo.

Esta doctora explicó que la lactancia materna es muy importante para el niño, porque le aporta toda la energía necesaria en los primeros meses de vida, sigue cubriéndole sus necesidades en el segundo semestre y, además, le protege hasta un tercio del segundo año. Para ella, esta razón es más que suficiente para mantener la lactancia materna todo el tiempo posible.

A la hora de la verdad, según datos de la AEP (Asociación Española de Pediatría), las madres escogen la lactancia materna durante las primeras 6 semanas en un 71% de los casos. El 66,5% de ellas la mantienen durante 3 meses y solo el 46,9% aguanta 6 meses. Estos porcentajes distan mucho de las recomendaciones de la OMS.

Amamantar no es doloroso ni precisa de una preparación previa de los pechos y que, en caso de dolor, grietas, tomas difíciles o sensación de escasa producción de leche, la mejor opción es consultarlo cuanto antes con un profesional”, recuerda la doctora.

Las matronas de mencionado centro médico dicen que desde los centros médicos se informa a las madres para que puedan prepararse al nacimiento, parto y, por supuesto lactancia materna. Además, te asesoran sobre la recuperación posparto, los cuidados del bebé, las alimentaciones complementarias o los primeros auxilios para el recién nacido.