La escala de gravedad puede ser una herramienta útil para los médicos de AP a la hora de identificar el alto riesgo. La escala puede mejorar los resultados clínicos porque identifica aquellos pacientes que necesitan una intervención para reducir las complicaciones al máximo posible. Un paciente con unas puntuaciones de 6 o más debería derivarse al especialista.

En algunas ocasiones, ciertas características se relacionan con un riesgo de complicaciones más elevado, desfiguración y otras anomalías asociadas. Esta heterogenia plantea un reto clínico para los médicos, además de la necesidad de establecer un tratamiento y derivar al especialista.

Durante el año 2011 se hizo un estudio con 106 pacientes con IHS que incluía datos de registro médicos y fotografías de los pacientes en las visitas iniciales. Estas imágenes puntuaban el hemangioma mediante la escala de gravedad, y se registraron los tratamientos empleados en los 9-14 meses de tratamiento.

En el estudio se identificaron 4 subgrupos de puntuación de la escala. Las puntuaciones mayores o iguales de 10 recibieron terapia local o sistémica. Las más altas se correlacionaron con más complicaciones y riesgos de anomalías. Las puntuaciones no tenían relación con el sexo, edad, historia del sangrado o tamaño del hemangioma.