Para llevar a cabo el estudio, los investigadores hicieron búsquedas en Central, Medline, Embase, Cinahl, Lilacs, Web of Science y en Pedro. Analizaron los ensayos controlados aleatorios que comparaban la fisioterapia torácica con otro tipo de terapia de fisioterapia o ninguna intervención. En total se estudiaron 12 ensayos controlados aleatorios y 1.249 pacientes.

La bronquiolitis aguda es la principal causa de urgencias médicas durante el invierno en los niños menores de 2 años de edad. Los resultados señalan que ninguna de las técnicas de fisioterapia torácica analizadas ha demostrado una reducción en la gravedad de la bronquiolitis aguda. Por ello, los investigadores han subrayado que la fisioterapia torácica no puede utilizarse como práctica clínica estándar en pacientes hospitalizados con bronquiolitis grave.

El estudio apunta, además, que hay pruebas de alta calidad de que las técnicas espiratorias forzadas en los pacientes con bronquiolitis aguda no suponen mejoras en su estado de salud e incluso pueden provocar eventos adversos graves. La fisioterapia torácica y otras técnicas espiratorias proporcionan un alivio inmediato y transitorio en los pacientes con enfermedad moderada, sin repercusión en la duración.