Los resultados no fueron uniformes: en algunos hospitales de California, los niños blancos recibieron una peor atención mientras que en otros recibieron un cuidado de mayor calidad. Sin embargo, un mayor número de hospitales dedicaba más vigilancia a los lactantes blancos que a los negros e hispanos, que eran más propensos a recibir una peor atención.

La investigación utilizó datos de la California Perinatal Quality Care Collaborative, que recoge información sobre el 95% de los nacimientos prematuros en el estado. Así, incluyó a 18.616 bebés con muy bajo peso (menos de 3,3 libras) que nacieron entre los años 2010 y 2014. La investigación excluyó a los bebés extremadamente prematuros (nacidos antes de las 24 semanas de embarazo), a los fallecidos a las 12 horas del nacimiento y a los que nacieron con anomalías congénitas graves.

Los investigadores utilizaron un índice validado para medir la atención en la UCIN: Baby-Monitor. Este índice evalúa los registros médicos de cada niño y 9 preguntas que deben ser contestadas por el personal sanitario sobre las atenciones que han recibido los pacientes de la UCIN, como la revisión de la retinopatía del prematuro, el uso de esteroides para ayudar a que los pulmones de los niños maduren, la presencia de infecciones nosocomiales o el crecimiento de los niños a un ritmo saludable.

Desigualdades a pesar del ajuste de factores

El análisis realizó un ajuste de las puntuaciones para tener en cuenta la duración del embarazo de la madre, si esta recibió atención prenatal, si el bebé nació de un parto único o múltiple y si fue evaluado con la puntuación apgar (examen que se realiza entre el primer y quinto minuto después del nacimiento), así como si el parto fue por cesárea. Las puntuaciones también se ajustaron estadísticamente para reflejar que algunos hospitales atendían a bebés más enfermos que otros.

La puntuación se realizó para cada hospital y para cada raza de bebés, de manera que los resultados se calcularon por separado para los niños blancos, negros, hispanos, asiáticos y otras etnias. Cada subgrupo fue, posteriormente, referenciado con el grupo de niños blancos. Los investigadores observaron que los niños hispanos y aquellos de otras etnias tenían menores puntuaciones que los blancos, mientras que los negros y asiáticos tenían puntuaciones similares a los blancos.

Menos terapias y más enfermedades

El 89% de los niños blancos y el 88% de los asiáticos recibió esteroides antes del nacimiento para que maduraran sus pulmones, mientras que el 87% de los niños hispanos y el 85% de los negros recibió el mismo tratamiento administrado de base. Los bebés negros tenían niveles más altos de enfermedad pulmonar crónica y de pulmones colapsados que los blancos, así como tasas más bajas de haber recibido leche humana en el momento del alta, a pesar de ello crecieron más rápidamente que los blancos.

Los niños hispanos fueron los que tuvieron puntuaciones más bajas en todos los indicadores, salvo en las tasas de colapso pulmonar. Los hospitales con más recursos para proporcionar una atención de calidad fueron los que crearon más disparidades entre las razas de los bebés mientras que aquellos con recursos más pobres tendieron a equilibrar el cuidado de los bebés por igual. Los autores del estudio consideran necesario conocer las causas de estas diferencias para poder reducirlas.