La vacuna contra la gripe ya no supondrá un problema para los pacientes que tengan alergia al huevo y los médicos no tendrán que preguntar si padecen esta alergia antes de su administración, según las últimas recomendaciones del American College of Allergy, Asthma and Immunology. Dichas directrices están en consonancia con las establecidas por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de los Estados Unidos y por la American Academy of Pediatrics.

Desde el año 2011, existen evidencias que han demostrado que la vacuna contra la gripe no supone un mayor riesgo en los sujetos con alergia al huevo que en aquellos que no la tienen, según ha asegurado en un comunicado del American College of Allergy Matthew Greenhawt, presidente de dicho colegio médico. En su opinión, la vacuna contra la gripe no tiene suficientes cantidades de proteína de huevo como para que se produzca una reacción alérgica en los pacientes con alergia al huevo.

“Hay cientos de miles de hospitalizaciones y decenas de miles de muertes en Estados Unidos cada año por la gripe, la mayoría de las cuales se podrían prevenir con la vacuna contra la gripe”, explica John Kelso, investigador que ha participado en la elaboración de las recomendaciones.

Ello implica que los pacientes no tienen que ir al alergólogo para recibir la vacuna contra la gripe, ni necesitan un periodo de observación más largo que el habitual tras administrarles la inyección, tal y como indica el estudio con las recomendaciones cuyos resultados se publican en la revista Annals of Allergy, Asthma and Immunology.

“La alergia al huevo afecta sobre todo a los niños pequeños, quienes son también especialmente vulnerables a la gripe. Es muy importante que animemos a todo el mundo a que se vacune contra la gripe, incluyendo a los niños con alergia al huevo”, añade Kelso. Según recomiendan los CDC, todos los niños deberían vacunarse contra la gripe a partir de los 6 meses de edad.