La lactancia materna es “el mejor fármaco” para los recién nacidos que deben permanecer ingresados, según la consulta de lactancia materna en situaciones difíciles, perteneciente a la unidad de Neonatología del Hospital Universitario Virgen del Rocío. La consulta no solo ofrece ayuda a las parejas que deciden amamantar a sus hijos hospitalizados; también atiende el banco de leche humana donada y resuelve problemas comunes como la baja producción de leche, la dificultad de agarre al pecho o la anquiloglosia.

“La consulta de lactancia materna en situaciones difíciles ofrece ayuda y acompañamiento para el establecimiento del amamantamiento en los neonatos más frágiles”, explican. Entre ellos se encuentran los bebés nacidos con menos de 32 semanas de gestación, los que pesan menos de 1.500 gramos, aquellos sometidos a cirugía abdominal o quienes padecen cardiopatías congénitas graves.

“La leche de la propia madre es el mejor alimento”, aseguran los responsables de la consulta de lactancia materna en situaciones difíciles; sin embargo, explican “hay madres que no pueden amamantar a sus hijos o no pueden extraerse suficiente leche materna, y otras con una secreción láctea superior a las necesidades del bebé”. Por eso, durante los últimos 18 meses, una de las principales actividades de la consulta ha sido gestionar los 1.400 litros de leche materna donada.  

Según cifras del centro, 471 bebés de los hospitales Virgen del Rocío, Valme o Macarena han salido adelante gracias a la leche materna donada por más de 250 voluntarias. La consulta de lactancia materna en situaciones difíciles está trabajando para extender sus servicios más allá de los principales hospitales sevillanos. De hecho, ya se han validados los circuitos de seguridad y transporte para empezar a enviar leche materna a los hospitales de Huelva, donde también se está formando al personal sanitario.

¿Puedes ser donante de leche materna?

“En principio, toda mujer en buen estado de salud que esté amantando y pueda generar más leche de la que demanda su hijo, puede ser donante”, resumen los expertos del Hospital Universitario Virgen del Rocío. El primer paso, explican, es contactar con el Banco de Donación ya sea por teléfono, correo electrónico o acudiendo directamente al centro, en este caso, a la primera planta del Hospital de La Mujer.

Tras una primera entrevista, las voluntarias deberán realizarse una serología, con el objetivo de descartar cualquier riesgo de transmisión de infecciones, tóxicos o fármacos. En cualquier caso, toda la leche donada se pasteuriza para garantizar la seguridad de los pequeños; además, la trazabilidad de los lotes de leche materna queda registrada en un sistema informático.

“Como excepción, puede aceptarse el calostro y la leche acumulada -siempre que haya sido correctamente conservada-, en los casos de mujeres cuyo hijo ha fallecido”, señalan la neonatóloga Pepa Aguayo y la enfermera Elena Díaz, ambas coordinadoras de la consulta. En estos casos, la leche extraída debería estar correctamente congelada en el domicilio por un periodo inferior a 15 días.