No obstante, comer fuera de casa puede llegar a complicarse en el caso de los niños. Según indica la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) 1 de cada 5 acaba sufriendo anafilaxia, la mayoría de ellas por alergias alimentarias fuera del domicilio habitual.

En las fiestas navideñas, “suelen ser comunes los descuidos, existe falta de información por parte de quien prepara la comida y también hay niños que prueban por primera vez ciertos alimentos como los frutos secos o mariscos”, alerta Luis Echeverría, coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Alimentaria de la SEICAP.

Con el objetivo de extremar las precauciones y evitar ingestas accidentales, la SEICAP ha elaborado una guía llamada Navidades felices y seguras para niños alérgicos a alimentos en la que se ofrecen una serie de consejos y recomendaciones que pueden seguir todos aquellos que estén en contacto con niños en el ámbito familiar o laboral.

Muchos menores prueban alimentos nuevos por estas fechas, motivo por el que es necesario explicar a los padres de estos niños la importancia de conocer previamente el menú y, en caso de que sea posible, recomendarles que hablen con el cocinero o familiar encargado de elaborar la comida para avisarle de la situación y que eviten riesgos innecesarios.

Aunque parezca obvio, los alergólogos deben recordar siempre a los padres que miren el etiquetado que, desde 2015, tienen obligación por decreto de facilitar la información alimentaria de los alimentos que se presenten sin envasar o envasados en el momento de la compra. Las navidades pueden ser deliciosas sin que resulten peligrosas para los pacientes.