La investigación muestra que hasta un 84% de pacientes con leucemia o sus padres comunicaban que habían tomado más pastillas que las que habían tomado en realidad. La mercaptopurina, una terapia oral para la leucemia linfocítica aguda (LLA), debe ser tomada durante 2 años al 95% de la dosis prescrita para que pueda ser efectiva, según indican los autores del estudio.  

“Puesto que esta terapia se administra por vía oral a diario, no podemos supervisar a cada uno de los pacientes para asegurarnos de que están tomando las pastillas prescritas”, explica Smita Bhatia, autor del estudio y profesor de hematología de la UAB, en un comunicado de prensa de la propia universidad.

Un chip “chivato”

Los investigadores seleccionaron a 416 pacientes pediátricos con LLA de 87 instituciones, a los que se les entregó unos frascos con las pastillas de mercaptourina que debían tomar. La tapa del bote llevaba integrado un chip para registrar la fecha y la hora en la que se abría el envase. Este registró se comparó con un cuestionario completado por los propios pacientes o sus padres y proporcionado a sus médicos durante los controles mensuales.

Además, aquellos que habían seguido el tratamiento (el 95% de la medicación prescrita al menos) solo mentía en el 8% de los casos, en comparación con las personas que no habían realizado un seguimiento riguroso (menos del 95%), que decían haberlas tomado en un 47% de los casos.

El rol de los padres adquiere gran importancia en el avance de la enfermedad debido a la ausencia de tratamiento, posiblemente por olvido de los padres, según señalan los autores del estudio. Por este motivo, sugieren establecer un sistema de envío de mensajes de texto personalizado a las familias de los pacientes para recordarles que tomen su medicamento.

Este sistema de envío propuesto requeriría un feedback y confirmación por parte del paciente o el familiar para indicar la correcta recepción del mensaje de texto y que la dosis recetada había sido tomada para evitar la falta de adhesión al tratamiento y el riesgo de recaída, especialmente en aquellos niños que no tienen consciencia sobre cuándo deben ingerir las tomas.