Un estudio llevado a cabo por el National Institute of Allergy and Infectious Diseases (NIAID) ha comprobado que el tratamiento tópico con Roseomonas mucosa, una bacteria presente de forma natural en la piel es eficaz para la dermatitis atópica en niños y adultos. El uso de R. mucosa se relacionó con una reducción de los eccemas de esta enfermedad dermatológica, según publica EurekaAlert.

El estudio preclínico se hizo en un modelo murino de dermatitis atópica que indicó que las cepas de Roseomonas mucosa procedentes de una piel sana podían aliviar los síntomas de la enfermedad. Las conclusiones de esta investigación, publicadas en la revista JCI Insight, proporcionan las bases para ensayos más grandes que evalúen esta nueva terapia y profundicen en el papel de esta bacteria en la dermatitis atópica.

El NIAID ya había usado modelos murinos en anteriores ocasiones que revelaban que el tratamiento con Roseomonas mucosa procedentes de pieles sanas mejoraban la enfermedad. Sin embargo, cuando se aisló la bacteria de personas con dermatitis atópica, los resultados empeoraron o no tuvieron tanto impacto.

Tomando como punto de partida los hallazgos preclínicos, los investigadores perfilaron un ensayo clínico en etapa inicial (Fase 1/2) que evaluaba la seguridad y beneficio del tratamiento con Roseomonas mucosa en pacientes atópicos. Este ensayo se hizo en el Clinical Center en Bethesda (Maryland).

Una puerta a nuevas terapias

Ian Myles, investigador principal dijo que, si los estudios demostraban efectividad, se esperaba poder abrir nuevas terapias a bajo costo para la dermatitis atópica que no implicaran una aplicación diaria.

"Al aplicar bacterias de una fuente saludable a la piel de personas con dermatitis atópica, el objetivo es alterar el microbioma de la piel de manera que alivie los síntomas y evite el constante tratamiento”, dijo Myles.

Lo primero que hicieron los investigadores fue probar el tratamiento experimental en 10 adultos voluntarios con dermatitis atópica. Durante 6 semanas, estos se echaban 2 veces a la semana una solución de agua con azúcar con dosis de Roseomonas mucosa en los codos y en una zona que ellos mismos escogían.

Las cepas de Roseomonas mucosa que se utilizaban se aislaron de pacientes sanos y se cultivaron en un laboratorio con un exhaustivo control. Los pacientes tenían instrucciones de mantener el tratamiento normal para sus eccemas fuese cual fuese; esto incluida los esteroides tópicos y otros medicamentos.

Los participantes no experimentaron ninguna reacción adversa y sí notaron mejoras en su piel. A las 4 semanas después de haber suspendido la terapia con bacterias, algunos pacientes refirieron que necesitaban esteroides tópicos.

Los investigadores incorporaron 5 voluntarios con edades comprendidas entre los 9 y los 14 años a los que aplicaron el tratamiento en todas las zonas afectadas 2 veces por semana durante 12 semanas, y una vez al día durante 4 semanas adicionales. Al igual que con los adultos, no hubo efectos adversos ni complicaciones, y la mayoría notó mejoras. Además, encontraron una relación entre el tratamiento y la reducción del S. aureus en la piel de los menores.

Efectividad del 50%

Con este estudio aseguran que se ha dado una efectividad del 50%, aunque es necesario evaluar la efectividad comparando la terapia de bacterias con placebo. Hoy en día, los investigadores siguen observando a los 5 niños que recibieron la terapia con Roseomonas mucosa y siguen incorporando a más participantes pediátricos en el estudio.

Los investigadores también están analizando si los productos químicos producidos por Roseomonas mucosa o aquellos presentes en ciertos productos para la piel pudieran estar relacionados con la dermatitis atópica. Las cepas de esta bacteria producían irritaciones cutáneas, mientras que las cepas aisladas de la piel sana provocaban sustancias químicas que podrían mejorar la barrera de la piel y regular el sistema inmunitario.

Ciertas formas de parabenos y emolientes, bastante utilizados en los productos para la piel, bloqueaban el crecimiento de la Roseomonas mucosa en la piel sana y no eran tan efectivas sobre el crecimiento de S. aureus. Esto indica que hay algunos productos que empeoran esta enfermedad dermatológica y afectan a la efectividad de las terapias basadas en microbiomas.