“Cuando un niño llega al hospital con una lesión traumática, la posibilidad de que haya existido maltrato infantil es una triste realidad”, ha lamentado la experta, Page Culotta, “a veces la historia que cuentan los tutores no tiene sentido; otras veces ni siquiera existe historia o testigos del supuesto accidente”, declara.

Es en ese momento cuando saltan las alarmas del servicio de atención médica y el pequeño es expuesto, generalmente, a rayos X. El problema de esta prueba diagnóstica es, según los investigadores, que “no se perciben claramente las hemorragias intracraneales u otras lesiones de tejidos blandos”.

Para hallar una alternativa, el radiólogo James Crowe, autor principal del trabajo, y su equipo, ha llevado a cabo un estudio retrospectivo de 117 lactantes evaluados mediante radiografías y TC craneales por lesiones no accidentales en la cabeza.

Tras analizar los datos, los investigadores han determinado que “la eliminación de las radiografías del cráneo ofrece a los médicos la misma capacidad de comprensión de la lesión”, ya que no se ha identificado “ninguna laguna en el diagnóstico de aquellos pequeños a los que solo se les realizó la tomografía computarizada”.

Además, esta prueba “ha servido para señalar las lesiones intracraneales con una alta sensibilidad y exactitud, haciéndolas así más fáciles de entender”, insiste el especialista coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Radiología.  

“A veces, incluso un radiólogo pediátrico cualificado puede tener dificultades para interpretar de forma precisa una radiografía del cráneo”, admite, “especialmente en los casos en que no se provee un historial clínico completo”. Por eso, proveer a los pediatras de imágenes TC garantiza una “mejor capacidad para leer las imágenes sin ayuda de un radiólogo especialista”.

De esta forma, se conseguiría reducir el tiempo de diagnóstico y agilizar el tratamiento. Así mismo, prescindir de las radiografías durante la evaluación de los menores serviría para “reducir la exposición a la radiación de un niño que puede estar sufriendo un traumatismo craneoencefálico”.