Tras haber obtenido numerosos reconocimientos, como el galardón a la innovación Sir James Dyson, el premio empresarial JC Gammon o la medalla al espíritu empresarial de Royal Academy of Engineering, la novedosa incubadora ha firmado una alianza estratégica con la firma de dispositivos médicos Morgan Innovation & Technology (MIAT).

Una vez obtenida la aprobación regulatoria, mOm tiene como objetivo reducir las muertes infantiles -cerca de 1 millón anual, según datos de la OMS- que se producen por falta de material médico durante los partos prematuros en zonas remotas o desfavorecidas. Gracias a un diseño compacto y de bajo peso, un 90% menor que el de los aparatos convencionales, mOm podría hacer posibles los traslados de prematuros a largas distancias.

Además, la incubadora ha sido diseñada para resistir a temperaturas extremas y duras condiciones climatológicas sin que estas interfieran en el entorno regulado interior, que mantendrá a los bebés calientes. Con la intención de evitar los riesgos de infección, se han utilizado materiales reemplazables y fáciles de limpiar. El aparato, cuyo coste suma menos del 5% del precio de una incubadora tradicional, funciona conectándose a la red eléctrica, pero cuenta con baterías recargables, muy útiles en caso de que se produzcan cortes de luz.

“Esto es solo el principio”, anticipa Roberts en declaraciones a Medical Plastic News (MPN), “estamos trabajando duro para llevar el producto al mercado y asegurarnos de que es capaz de tener un impacto generalizado y ayudar a reducir las muertes prematuras”, dice sobre un proyecto que comenzó en sus últimos años de universidad. “La incubadora mOm nació después de ver un documental sobre Siria, donde aprendí que la guerra había acabado casi con una generación, disparando la tasa de mortalidad infantil”, recuerda.

Alan Davies, exdirector médico de GE Healthcare y miembro del consejo asesor de mOm, alude a su experiencia como pediatra de cuidados intensivos neonatales en Australia, “donde estaba ampliamente involucrado en el trasporte a largas distancias de recién nacidos” y los trabajos de obstetricia que ha llevado a cabo en Malawi y Tanzania, para asegurar el “gran potencial de mOm para salvar vidas”.