Federico Martinón, jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela y coordinador de Reclip desde el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (Idis), ha explicado los principales retos del proyecto durante su presentación oficial:

  1. Reducir el tiempo de espera de la población pediátrica para acceder a medicamentos innovadores.
  2. Minimizar la incertidumbre y el riesgo de los ensayos clínicos en menores.
  3. Garantizar la seguridad y eficacia de los ensayos clínicos pediátricos.

Todo ello, defiende, es necesario en un contexto en que solo el 30% de los fármacos comercializados en Europa incluyen autorización pediátrica y menos del 50% de medicamentos autorizados en menores han sido adecuadamente testados en la población infantil. Estas cifras, facilitadas por la Agencia Europea del Medicamento se deben a “la elevada complejidad y los requisitos de excelencia que son necesarios para hacer dichos ensayos clínicos”, asegura Martinón.

La red humana de Reclip

Los promotores del proyecto han destacado que Reclip “no sólo cuenta con las capacidades necesarias para cubrir el espectro completo de la salud infantil, sino también con una amplia experiencia en investigación clínica y profesionales dedicados en exclusiva a este campo”.

Desde el año 2011 y hasta el año 2016, la red humana de Reclip ha participado en más de 1.100 ensayos clínicos, de los cuales, 8.000 incluían a pacientes pediátricos. El 75% de los mismos fueron patrocinados por la industria farmacéutica, mientras un 25% era de investigación independiente.

En estos años, lo miembros de Reclip, también han desarrollado más de 1.600 estudios observacionales y han participado en más de 2.500 proyectos de investigación. Por otro lado, señalan, tras poco más de 6 meses de andadura, Reclip ha conseguido numerosos avales y apoyos:

  1. Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios.
  2. Asociación Española de Pediatría.
  3. Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica.