“Por las condiciones del desierto es común que los niños saharauis presenten problemas de ojo seco, pequeñas ametropías y problemas corniales que se pueden solventar o minimizar si se detectan a tiempo”, explican los promotores de la acogida en una nota de prensa.

Hasta ahora, el alumnado del Grado de Óptica y Optometría ha atendido a 25 pacientes; mientras los de alumnos del Máster en Odontopediatría, han revisado a 20 niños saharauis que presentaban, sobre todo, caries en los dientes temporales. El programa solidario, que lleva en marcha desde los años 90, espera recibir a cerca de 5.000 niños a lo largo de todo el verano.

Todos ellos, procedentes de los campamentos de refugiados saharauis situados en Tinduf se alojarán con familias españolas gracias a la mediaciación de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en colaboración con la Delegación Nacional Saharaui.