Por razones de volumen de actividad, seguridad y eficiencia “es aconsejable que existan unidades de referencia que concentren a los pacientes oncológicos menores de 18 años en hospitales de tercer nivel, especializados en Pediatría como el Servet”, argumentan los responsables. Solo de esta manera es posible “acumular suficiente experiencia para abordar adecuadamente el tratamiento multidisciplinar de estos tumores”.

A este efecto, la unidad de Oncohematología contará con el apoyo de otros servicios del hospital y colaborará otros centros para tratar a los pacientes que, por deseo o conveniencia familiar, prefieran permanecer en el hospital más cercano a su lugar de residencia. Además, con el cambio de edad, la unidad busca “garantizar la continuidad de la atención cuando el paciente infantil pase a ser adulto, mediante reuniones periódicas de coordinación”, explican.