En la mayoría de los casos, el problema se presenta en adultos, a quienes se les puede sustituir una válvula del corazón. Sin embargo, los niños con síndrome de Barlow tienen menos opciones, debido a una función cardiaca subdesarrollada, a excepción de la cirugía de reparación de alto riesgo, según informa la agencia Xinhua.

El síndrome de Barlow, también conocido como prolapso de la válvula mitral, es una cardiopatía valvular en la que existe un desplazamiento de una valva anormalmente engrosada de la válvula mitral. Generalmente, por una protusión cóncava hacia la cámara del atrio izquierdo en el momento de la sístole.  

“La mitad de una vena pulmonar que une al pulmón con el corazón estaba deformada. Con esas complicaciones, la cirugía es sumamente difícil", recalca Zhang. Este cirujano explica que, en este caso, la cirugía no puede solucionar el problema y que es muy posible que la válvula reparada sea sustituida eventualmente.

Aunque Zhang es consciente de las limitaciones de la cirugía está “seguro de que habrá más tratamientos nuevos conforme se desarrolle la medicina. Al menos, la cirugía mejorará mucho la vida del niño, y le dará la oportunidad de crecer como cualquier otro niño”, según informa. El paciente será dado de alta esta semana.