El equipo, dirigido por Alejandro Hoberman, contó para su estudio con 520 niños de entre 6 y 23 meses de edad afectados de otitis media aguda. Todos ellos recibieron tratamiento con amoxicilina más ácido clavulánico durante un periodo de 10 días o bien el tratamiento reducido de 5 días seguidos por otros 5 de placebo.

Tras cuantificar las tasas de respuesta clínica, la colonización nasofaríngea y la recurrencia de la otitis, Hoberman y su equipo observaron que los niños tratados durante 5 días fueron más propensos (34%) a tener falla clínica que sus compañeros bajo terapia estándar (16%). Desde el sexto día de administración hasta el día 14 de seguimiento, el puntaje de severidad de los síntomas fue superior en la terapia corta (1,61 puntos contra 1,34 del grupo estándar).

Así mismo, el porcentaje de niños con otitis cuyas puntuaciones de síntomas disminuyeron más de la mitad desde el inicio hasta el final del tratamiento fue menor en el grupo de 5 días que en el grupo de 10 días (80% versus 91%). Las tasas de recurrencia, de eventos adversos o de colonización nasofaríngea con patógenos no sensibles a la penicilina, resultó similar en ambos grupos.

No obstante, las tasas de fracaso clínico fueron más elevadas entre los niños con infección en ambos oídos y entre aquellos que habían estado expuestos a 3 o más compañeros durante 10 o más horas semanales, en comparación con los pacientes con menor exposición. Por todo ello, limitar la duración del tratamiento antimicrobiano de la otitis no constituye una estrategia adecuada para reducir el riesgo de resistencia a los fármacos.