La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) ha pedido la retirada de ciertas escenas de la película infantil Peter Rabbit en las que el protagonista ataca con moras a su enemigo al saber que este es alérgico a las moras, lo que le provoca una anafilaxia. Algunas asociaciones, como Allergy UK, han tachado las escenas como de bullying contra alérgicos y la han calificado de película irresponsable.

“Frivolizar sobre una situación tan grave para los niños alérgicos, y potencialmente mortal, puede conducir a no tomar en serio estas reacciones y poner en peligro a una parte importante de la población infantil”, ha denunciado la SEICAP. La sociedad ha recordado que un adolescente murió el año pasado en Reino Unido tras ser obligado a ingerir queso por sus compañeros de clase.

En Peter Rabbit, cuyo estreno está previsto para el 23 de marzo, el protagonista se entera de que uno de sus amigos es alérgico a las moras, por lo que traza un plan para lanzarle estos frutos con tirachinas hasta que acaba entrándole uno en la boca. Tras lo sucedido, el alérgico sufre una reacción anafiláctica y debe inyectarse adrenalina. Para evitar que otros niños imiten la situación, la SEICAP ha solicitado la retirada de las escenas a Sony Pictures.

“Trivializar con este tipo de reacciones puede llevar a los niños a imitar comportamientos como el que se ve en la película y provocar graves accidentes, ya que la anafilaxia puede matar y lo hace en algunos casos”, advierte en relación a Peter Rabbit Carlos Sánchez Salguero, coordinador del Grupo de Trabajo de Anafilaxia de la SEICAP.

En su opinión, se debe transmitir el mensaje contrario sobre la importancia de actuar ante este tipo de situaciones y difundir mensajes de apoyo que conciencien sobre el tratamiento de estos pacientes con el uso de autoinyectores de adrenalina. La SEICAP quiere recordar “a la industria del cine y a todos los responsables de los guiones que no olviden que estamos jugando con el bienestar de personas indefensas como son los niños”, matiza Sánchez Salguero.