El documento, elaborado por la Seaic y la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap), permitiría mejorar el tratamiento de otras alergias alimentarias, pues establece las bases para su curación mediante la introducción pautada, bajo supervisión médica y en dosis crecientes, del alimento del que se pretende conseguir la desensibilización, según explican los expertos.

La inmunoterapia oral está basada en la administración controlada de dosis progresivas de los alimentos que causan la reacción alérgica con el objetivo de evitar los síntomas resultantes de la exposición al alimento, recuerdan los autores de la guía.

Mejorar la alergia infantil

El trabajo refleja que hasta el 85% de todos los niños con alergia a la leche de vaca alcanzan la tolerancia espontánea antes de cumplir los 3 años. Por otra parte, la alergia al huevo persiste durante un periodo de tiempo más largo, aunque cerca del 65% de los niños afectados la adopta a los 6 años de edad. Hasta ahora, la única opción era alcanzar la tolerancia del alimento de forma natural, tal y como subrayan los especialistas en este ámbito.

La guía sobre inmunoterapia oral “puede desensibilizar con éxito al 80-90% de los niños con alergia persistente lo que les permite poder tomarlos sin restricciones”, asegura Antonio Martorell, coordinador de la guía, en referencia a las pruebas realizadas en leche de vaca y huevo.

“Sin embargo, a medida que avanza la edad, las posibilidades de alcanzar la tolerancia disminuyen hasta llegar a desaparecer, salvo que se intervenga de forma terapéutica a través de la inmunoterapia oral”, señala Elena Alonso, miembro del comité científico de la guía. Además, añade que, durante este periodo de intento de adaptación, el niño sufre “una alteración importante de su calidad de vida” y que tiene un “fuerte impacto emocional y social” en su relación con otros niños y adolescentes.

Por este motivo, Rosa García y Carmelo Escudero, autores y miembros del comité científico, explican que “era necesario definir los requisitos imprescindibles que deben tener las unidades especializadas para realizar este procedimiento terapéutico con la máxima garantía de seguridad y eficacia”, así como “ofrecer pautas concretas y adaptadas a los diferentes tipos de pacientes”.